sábado, 31 de marzo de 2018

Los maltratos verbales son tan duros como los físicos, no hay mucha diferencia


Muchas personas desconocen la existencia del maltrato verbal, usualmente creen que si no hay golpes o empujones no hay maltrato. Quien sufre de maltrato verbal se ve afectado a nivel psicológico, sentimental y emocional, recuerda que las palabras tienen mucho poder sobre quien se les dice. Cuando se burlan de ti, te insultan, descalifican, gritan, amenazan, humillan o desprecian, es como si te dieran una paliza que no deja huellas ni causa dolor físico, pero que hiere profundamente tus emociones, seguridad y autoestima.

Es muy importante que tengas información acerca del tema, para que así puedas identificar si estás siendo victima de maltratos verbales en tu relación y puedas buscar una pronta solución e incluso ayuda profesional, ya que el maltrato verbal muchas veces conlleva a caer en depresiones que pudiesen tener desenlaces fatales como el suicidio.


Los maltratos verbales son tan duros como los físicos, no hay mucha diferencia. Te explicamos por qué en 10 puntos claves:

1. Te aleja de tus seres queridos: Cuando tu pareja te grita, insulta o humilla en público, sientes mucha vergüenza y deseas no volver a ver a esas personas nunca más en tu vida. Cuando tu familia se entera de lo que estás viviendo y quieren ayudarte tú no aceptas esa ayuda, ya que no crees que exista problema alguno, sigues en el error de creer que si no hay golpes no hay maltrato, y finalmente terminas alejándote de tu familia, amistades y allegados al creer que quieren ver tu relación fracasar. Tu pareja por supuesto estará feliz y satisfecha de que ahora todo tu tiempo libre le pertenezca.


2. Te hace menospreciar tus virtudes:Todas las actividades que realices nunca son lo suficientemente buena para esa persona, siempre se enfocará y esforzará en hacerte sentir y creer que cualquier otra persona lo pudiese haber hecho mejor que tú.

Esta actitud generalmente se debe a que esa persona no te ve como su pareja sino como a un rival de una competencia, donde solo él debe destacar y ser el centro de atracción, la mejor manera de atacarte es desprestigiando todas tus virtudes y cualidades. Si cumple con su misión tú llegarás a creer que tiene razón y que todo lo haces mal.


3. Te humilla:Frases humillantes y denigrantes disfrazadas de humor son constantes en la relación, bajando tu autoestima y humillándote cada vez. Burlas acerca de tu aspecto físico, tu forma de ser o vestir son muy comunes y si se da cuenta de que te causa molestia su comportamiento se disculpará diciendo que solo era una broma.

Estas humillaciones pueden ser tanto en privado como en público, haciendo de ti el hazme reír de todas las otras personas presentes. Esta es una de las formas de maltrato verbal más hiriente que existe, la persona que la sufre se ve gravemente afectada a nivel psicológico.


4. Limita la comunicación en la relación:Solo lo que la otra persona considere relevante y de importancia será lo discutido y considerado. Tus intereses, pensamientos e inquietudes no tienen importancia y por lo tanto no necesitan ser mencionadas ni tomados en cuenta. Limita la comunicación en la pareja y retiene gran parte de la información, es decir, solo te informará y consultará sobre lo que esa persona considere necesario y pertinente.

Terminarás aislándote de tu pareja sin tener una sana comunicación y a la hora de resolver conflictos no tendrás argumentos a tu favor debido a tanta desinformación, lo que hará que la otra parte siempre gane en las discusiones sin nunca resolverlas en realidad.


5. Te hace sentir culpable:Un maltratador verbal siempre querrá hacer sentir culpable a la pareja por los problemas que hay en la relación. Te hará responsable de todo lo malo que pueda pasar librándose así de culpas.

Toda relación tiene principios básicos y ciertas normas que hacen posible la convivencia, ante el rompimiento de alguna de estas por su parte, no asumirá su responsabilidad sino que se defenderá diciendo tú eres la culpable y que con alguna actitud o acción lo llevaste a fallar. La manipulación y victimización serán sus dos más poderosas armas en tu contra y de lograr su cometido asumirás toda la culpa.

6. Te somete a juicios:Si tu pareja te juzga constantemente en todo lo que hagas, tu forma de hablar, comer, vestir, caminar, cocinar, limpiar y muchas otras cosas más, serán solo excusas para iniciar discusiones y lograr hacerte sentir mal. Cuando finalmente decides objetar sus opiniones y defenderte, seguramente la otra persona se justificará haciéndote creer que todo lo hace y dice por tu bien y para que mejores, y aunque lo intentes y hagas tu mejor esfuerzo nunca será suficiente.


Recuerda él te descalificará, someterá a juicios y a críticas solo porque este es su objetivo principal, solo quiere hacerte sentir inferior e inservible.

7. Te crea confusiones:Cuando tienen una conversación o una discusión sobre algún tema que resulte ser importante para ti, tu pareja siempre te hará sentir que no es importante o que no sabes explicarte y por lo tanto al no entenderte no puede apoyarte o complacerte.

Te crea la confusión de que incluso tú misma no sabes lo que estás haciendo, pidiendo o exigiendo. Hace que dudes de ti misma para que así desistas de tu propósito original. Esta actitud es una de las más difíciles de detectar en tu pareja ya que se disfraza de preocupación por tu supuesta falta de seguridad.

8. Te hace ser subordinada:Otra manera de maltrato verbal es la falta de igualdad y autonomía en la pareja y en la toma de decisiones. El maltratador que en un principio solía pedir favores ahora solo dicta órdenes de manera constante a su pareja, en muchas ocasiones estas órdenes son solo para hacerla sentir inferior y aumentar su apariencia de superioridad.


Pueden parecer peticiones sencillas e insignificantes por lo que no te darás cuenta con facilidad, pero cada vez aumentarán más y ya no te pedirá favores solo ordenará que hagas algo esperando que obedezcas como una esclava sumisa y de no hacerlo trae consecuencias como insultos, gritos y humillaciones.

9. Te amenaza:Cuando sufres de maltratos verbales te vuelves una persona muy fácil de manipular y de esta gran debilidad se aprovecha la otra persona. Te manipula de manera que creas que sin él no serás feliz, que nadie más podrá aceptarte, que solo él puede soportar tu tipo de personalidad, que no encontrarás otra pareja y que solo tienes la opción de estar con él, incluso llegas a creer que no lo mereces, bajando así tu autoestima y fomentando en ti el temor a estar sola.


Amenaza con dejarte solo con la finalidad de causar desespero y necesidad de su compañía.

10. Te debilita emocionalmente:Ante cada sugerencia, comentario, opinión o idea que le des le encuentra el lado negativo y termina desechándolo por completo. Estas situaciones hacen que tu confianza en ti misma disminuya y te retraigas de opinar en futuras ocasiones.



Terminas por creer que no tienes nada que aportar ante los problemas que surjan en la relación y sentirás impotencia de no poder ayudar. Muchas mujeres ante estas situaciones suelen creer que su pareja tiene la carga de solucionar todo por si solos y lo admiran de manera exagerada sin saber que ese es el objetivo, debilitarla emocionalmente para crear una dependencia.

¿Te han roto el corazón? ¡¿Y ahora qué?!



Las relaciones de pareja son una de las cosas que más nos llenan el corazón, nos hacen sentir felices y contentos casi todo el tiempo, pero ¿qué pasa si algo sale mal? Ninguna relación tiene garantía asegurada de éxito, por lo que nunca se sabe cómo va a terminar. Si algo no funciona y la pareja se rompe es inevitable pasarlo mal, aparecen sentimientos confusos, desilusión y una gran sensación de soledad que a veces es complicada de superar.

Estar enamorado es tan maravilloso que pese al dolor de una relación que ha salido mal, queremos encontrar a esa persona especial que nos haga sentir bien. Queremos volver a intentarlo, aunque algo nos frena, ¿ha pasado el suficiente tiempo desde la ruptura?

¿Cuánto tiempo debe pasar para volver a intentar una relación tras una ruptura?:Esta pregunta no tiene una respuesta directa. Todo depende del tipo de ruptura que se haya vivido, de las experiencias que hayan llevado a esa ruptura y sobre todo de tu personalidad.


Si sufriste mucho en tu anterior relación, es posible que necesites más tiempo que otra persona que terminó con su pareja de mutuo acuerdo.

Si tu personalidad no es muy fuerte es muy probable que te sientas mal, quizá hasta culpable por la ruptura y como consecuencia de ello el miedo te paralice para volver a intentarlo. En este caso el tiempo va en tu contra y puede que necesites mucho tiempo para estar lista otra vez para sentir de nuevo el amor. No hay una regla fija de cuándo volver a buscar el amor, no existe una respuesta para saber si es el momento adecuado, pero lo que sí podemos darte son algunos consejos para que sepas si tú estás lista para vivir una nueva relación.


Algunos consejos para saber si estas preparada:Lo más importante antes de iniciar una relación es saber si se está lista para ello. Desearlo no implica estar preparada para todo lo que una relación implica, se deben tener claras una serie de ideas y conceptos que nos ayudarán para encontrar el amor. Algunos consejos para saber si estás lista para volver a intentarlo son:

Asegúrate que tu vida está en orden. Suena un tanto extraño, pero es el punto clave para poder volver a intentar una relación. Para poder estar bien con alguien es necesario que estemos bien con nosotras mismas. Es vital estar satisfecha contigo mismo, con el momento de la vida por el que pasas para poder iniciar una relación.


Si estas atravesando un mal momento familiar, laboral o algún otro punto de tu vida no se encuentra en su mejor momento no es el mejor momento para tratar de establecer una relación.Solucionar esos conflictos de tu vida te exigirá mucho tiempo, por lo que dispondrás de todo el tiempo que una pareja necesita, pudiendo hacer que la otra persona se sienta en un segundo plano. Ten las cosas en orden para poder dar lo mejor de ti misma antes de comenzar una relación.

Siéntete bien contigo misma:Es posible que después de una ruptura tu autoestima no se encuentre en su mejor momento. Puede que no te sientas tan atractiva o bella como realmente eres. Si no te sientes bien contigo misma es complicado que puedas sentirte cómoda con alguien. Trabaja tu estado de ánimo, recupera tu autoestima y cuando te veas tan bella como eres entonces muéstrate al mundo así. En ese momento estarás lista para que te vean perfecta y podrás iniciar una relación sin problemas.


No tengas miedo a estar sola. Muchas veces cuando una relación se acaba se tiene la mala idea de aliviar el dolor con otra relación. Así, se inician relaciones muy rápidamente, con personas que seguramente no te convengan. No hay que tener miedo a estar sola. Es más, es necesario estar sola un tiempo para poder recomponer nuestras ideas, para reorganizarnos y poder llegar a sentirnos renovadas.

El tiempo que pasemos solas es un tiempo muy valioso porque nos ayuda a querernos a nosotras mismas y así cuando aparezca la persona ideal para nosotras estaremos listas para dar lo mejor de nosotras mismas.

Reflexiona sobre lo que fue mal en tu relación pasada:Tu anterior relación acabó mal, pero seguramente te ha dejado un montón de lecciones de las que puedes aprender. Evaluar los puntos fuertes de tu relación, tratar de comprender qué falló en ella hará que te enfrentes a una relación con muchas más armas para alcanzar el éxito. Aprender de nuestros errores es lo mejor que podemos hacer cuando una relación termina.


En el momento que seas consciente de tu comportamiento de si, objetivamente, podrías haber hecho algo diferente en tu anterior relación para salvarla estarás lista para volver a vivir el amor.

Aceptar que tu pareja no volverá:Cuando vivimos una relación creamos una dependencia con esa persona. Tenemos un contacto muy continuo con ella, lo hacemos formar parte de nuestra vida. Cuando la relación termina ya no tenemos ese apoyo, ya no tenemos esa persona a la que contarle todo, con la que compartíamos todo. Algo nos falta y aprender a estar en esta nueva situación puede resultar complicado. Debes aceptar que tu expareja no va a volver, que ahora debes llenar tu vida tú sola hasta que aparezca otra persona igual de importante.


Cuando aceptes esa nueva situación y entiendas que esa persona ya no forma parte de tu vida estarás en el camino correcto para poder iniciar una nueva relación.

Eliminar el sentimiento de rabia:Cuando una relación acaba mal es inevitable sentir rabia. Teníamos una vida organizada de una determinada manera, contábamos con esa persona para muchos momentos y de repente todo cambia. Aceptar el cambio es difícil.

Aparece la rabia, el enfado por que todo se ha terminado, porque, aunque lo has intentado no ha sido posible que hayan permanecido juntos. Si quieres encontrar una nueva pareja es muy importante que esa sensación de rabia y enfado desaparezca. Cuando ese sentimiento ha desaparecido se puede afirmar que has conseguido sacar de tu pensamiento a tu ex-pareja, que ya estas curada y cuentas con un nivel de bienestar emocional adecuado para volver a intentarlo.


Entender que no tiene por qué repetirse lo que ya has vivido:Es inevitable pensar en el pasado, en la relación que se ha terminado y en los momentos que has vivido. Sentir miedo es normal, no queremos que se vuelva a repetir la misma historia que ha terminado en una situación muy dolorosa. Hay que aprender a aceptar que a veces las cosas salen bien y a veces no salen tan bien.

Pero esto no significa que si una vez no fue bien la historia vuelva a repetirse. Que no encontrases a la primera a tu príncipe azul no significa que no lo sea el segundo o el tercer pretendiente que tengas. Muchas veces para encontrar tu pareja perfecta debes pasar por una serie de rupturas que te enseñen ciertos aspectos que te ayuden a ser plenamente feliz.

Cuando entiendas que el hecho de que una vez haya salido mal una relación no significa que en la siguiente ocurra lo mismo, tendrás el valor y la determinación necesarios para dar lo mejor de ti misma en tu próxima relación.


Dejar el helado y las películas románticas. Es un clásico, cuando sufrimos una ruptura nuestros mejores amigos son un buen bote de helado y una selección de películas románticas con las que poder llorar a gusto. Pero esa sensación de pena constante debe ir desapareciendo poco a poco, por nuestro bien para ir recuperando el control de nuestra vida.

En el momento en que somos capaces de dejar de lado el helado y ya no nos apetece llorar sin parar delante del televisor es un claro indicativo de que estamos listas para volver a intentar una relación, para recibir el amor con los brazos abiertos.


Las relaciones son complicadas, pero también aportan muchos momentos inolvidables y mágicos, por lo que, si una relación no te ha salido bien, cura las heridas de tu corazón y cuando estés lista vuelve a intentarlo para conseguir encontrar a esa persona especial que te hace latir el corazón como nadie.

¿Te han roto el corazón? ¡¿Y ahora qué?!



Las relaciones de pareja son una de las cosas que más nos llenan el corazón, nos hacen sentir felices y contentos casi todo el tiempo, pero ¿qué pasa si algo sale mal? Ninguna relación tiene garantía asegurada de éxito, por lo que nunca se sabe cómo va a terminar. Si algo no funciona y la pareja se rompe es inevitable pasarlo mal, aparecen sentimientos confusos, desilusión y una gran sensación de soledad que a veces es complicada de superar.

Estar enamorado es tan maravilloso que pese al dolor de una relación que ha salido mal, queremos encontrar a esa persona especial que nos haga sentir bien. Queremos volver a intentarlo, aunque algo nos frena, ¿ha pasado el suficiente tiempo desde la ruptura?

¿Cuánto tiempo debe pasar para volver a intentar una relación tras una ruptura?:Esta pregunta no tiene una respuesta directa. Todo depende del tipo de ruptura que se haya vivido, de las experiencias que hayan llevado a esa ruptura y sobre todo de tu personalidad.


Si sufriste mucho en tu anterior relación, es posible que necesites más tiempo que otra persona que terminó con su pareja de mutuo acuerdo.

Si tu personalidad no es muy fuerte es muy probable que te sientas mal, quizá hasta culpable por la ruptura y como consecuencia de ello el miedo te paralice para volver a intentarlo. En este caso el tiempo va en tu contra y puede que necesites mucho tiempo para estar lista otra vez para sentir de nuevo el amor. No hay una regla fija de cuándo volver a buscar el amor, no existe una respuesta para saber si es el momento adecuado, pero lo que sí podemos darte son algunos consejos para que sepas si tú estás lista para vivir una nueva relación.


Algunos consejos para saber si estas preparada:Lo más importante antes de iniciar una relación es saber si se está lista para ello. Desearlo no implica estar preparada para todo lo que una relación implica, se deben tener claras una serie de ideas y conceptos que nos ayudarán para encontrar el amor. Algunos consejos para saber si estás lista para volver a intentarlo son:

Asegúrate que tu vida está en orden. Suena un tanto extraño, pero es el punto clave para poder volver a intentar una relación. Para poder estar bien con alguien es necesario que estemos bien con nosotras mismas. Es vital estar satisfecha contigo mismo, con el momento de la vida por el que pasas para poder iniciar una relación.


Si estas atravesando un mal momento familiar, laboral o algún otro punto de tu vida no se encuentra en su mejor momento no es el mejor momento para tratar de establecer una relación.Solucionar esos conflictos de tu vida te exigirá mucho tiempo, por lo que dispondrás de todo el tiempo que una pareja necesita, pudiendo hacer que la otra persona se sienta en un segundo plano. Ten las cosas en orden para poder dar lo mejor de ti misma antes de comenzar una relación.

Siéntete bien contigo misma:Es posible que después de una ruptura tu autoestima no se encuentre en su mejor momento. Puede que no te sientas tan atractiva o bella como realmente eres. Si no te sientes bien contigo misma es complicado que puedas sentirte cómoda con alguien. Trabaja tu estado de ánimo, recupera tu autoestima y cuando te veas tan bella como eres entonces muéstrate al mundo así. En ese momento estarás lista para que te vean perfecta y podrás iniciar una relación sin problemas.


No tengas miedo a estar sola. Muchas veces cuando una relación se acaba se tiene la mala idea de aliviar el dolor con otra relación. Así, se inician relaciones muy rápidamente, con personas que seguramente no te convengan. No hay que tener miedo a estar sola. Es más, es necesario estar sola un tiempo para poder recomponer nuestras ideas, para reorganizarnos y poder llegar a sentirnos renovadas.

El tiempo que pasemos solas es un tiempo muy valioso porque nos ayuda a querernos a nosotras mismas y así cuando aparezca la persona ideal para nosotras estaremos listas para dar lo mejor de nosotras mismas.

Reflexiona sobre lo que fue mal en tu relación pasada:Tu anterior relación acabó mal, pero seguramente te ha dejado un montón de lecciones de las que puedes aprender. Evaluar los puntos fuertes de tu relación, tratar de comprender qué falló en ella hará que te enfrentes a una relación con muchas más armas para alcanzar el éxito. Aprender de nuestros errores es lo mejor que podemos hacer cuando una relación termina.


En el momento que seas consciente de tu comportamiento de si, objetivamente, podrías haber hecho algo diferente en tu anterior relación para salvarla estarás lista para volver a vivir el amor.

Aceptar que tu pareja no volverá:Cuando vivimos una relación creamos una dependencia con esa persona. Tenemos un contacto muy continuo con ella, lo hacemos formar parte de nuestra vida. Cuando la relación termina ya no tenemos ese apoyo, ya no tenemos esa persona a la que contarle todo, con la que compartíamos todo. Algo nos falta y aprender a estar en esta nueva situación puede resultar complicado. Debes aceptar que tu expareja no va a volver, que ahora debes llenar tu vida tú sola hasta que aparezca otra persona igual de importante.


Cuando aceptes esa nueva situación y entiendas que esa persona ya no forma parte de tu vida estarás en el camino correcto para poder iniciar una nueva relación.

Eliminar el sentimiento de rabia:Cuando una relación acaba mal es inevitable sentir rabia. Teníamos una vida organizada de una determinada manera, contábamos con esa persona para muchos momentos y de repente todo cambia. Aceptar el cambio es difícil.

Aparece la rabia, el enfado por que todo se ha terminado, porque, aunque lo has intentado no ha sido posible que hayan permanecido juntos. Si quieres encontrar una nueva pareja es muy importante que esa sensación de rabia y enfado desaparezca. Cuando ese sentimiento ha desaparecido se puede afirmar que has conseguido sacar de tu pensamiento a tu ex-pareja, que ya estas curada y cuentas con un nivel de bienestar emocional adecuado para volver a intentarlo.


Entender que no tiene por qué repetirse lo que ya has vivido:Es inevitable pensar en el pasado, en la relación que se ha terminado y en los momentos que has vivido. Sentir miedo es normal, no queremos que se vuelva a repetir la misma historia que ha terminado en una situación muy dolorosa. Hay que aprender a aceptar que a veces las cosas salen bien y a veces no salen tan bien.

Pero esto no significa que si una vez no fue bien la historia vuelva a repetirse. Que no encontrases a la primera a tu príncipe azul no significa que no lo sea el segundo o el tercer pretendiente que tengas. Muchas veces para encontrar tu pareja perfecta debes pasar por una serie de rupturas que te enseñen ciertos aspectos que te ayuden a ser plenamente feliz.

Cuando entiendas que el hecho de que una vez haya salido mal una relación no significa que en la siguiente ocurra lo mismo, tendrás el valor y la determinación necesarios para dar lo mejor de ti misma en tu próxima relación.


Dejar el helado y las películas románticas. Es un clásico, cuando sufrimos una ruptura nuestros mejores amigos son un buen bote de helado y una selección de películas románticas con las que poder llorar a gusto. Pero esa sensación de pena constante debe ir desapareciendo poco a poco, por nuestro bien para ir recuperando el control de nuestra vida.

En el momento en que somos capaces de dejar de lado el helado y ya no nos apetece llorar sin parar delante del televisor es un claro indicativo de que estamos listas para volver a intentar una relación, para recibir el amor con los brazos abiertos.


Las relaciones son complicadas, pero también aportan muchos momentos inolvidables y mágicos, por lo que, si una relación no te ha salido bien, cura las heridas de tu corazón y cuando estés lista vuelve a intentarlo para conseguir encontrar a esa persona especial que te hace latir el corazón como nadie.

Por qué las mujeres engañadas se enojan con la amante más que con el marido


Cuando sentimos el trago amargo de la traición corriendo por las venas, las mujeres experimentamos el más profundo estado de ira, enojo y amargura que hayamos sentido nunca, ante esa herida abierta y sangrante. Un cóctel peligroso que puede desencadenar temibles consecuencias. Pero, lo más curioso de todo, es la capacidad de ciertas mujeres de encarnar toda esa ira en la amante y no en la pareja. Si el que está en infracción es él ¿Por qué cargar con las culpas a terceras personas que quizás no sabían que él estaba en una relación? Merece la pena hacer un análisis.

Apropósito de lo que decimos, para muestra, un botón. En la ciudad de San Pablo, Brasil, una mujer humilló a la amante de su marido, cortándole el pelo, desnudándola y a golpes, la llevó por las calles de su vecindario. Otro caso en China: una mujer reconocida como “la vengadora”, que luego de descubrir a su marido con otra mujer, se dedicó a “ayudar” a otras mujeres en situación similar, para humillar públicamente a otras amantes.

Buscando algunas respuestas:Tratando de echar luces sobre algunas respuestas, el psicólogo especialista en parejas Gervasio Díaz Castelli, quien asegura que “todo este razonamiento tiene, principalmente, su origen en la competencia entre mujeres y básicamente en un pensamiento de extracto machista que tiene la mujer, por la que culpa a la ‘otra’ de ser la que llevó a su hombre al engaño”.

El especialista explica que “la femineidad se construye en espejo con otra mujer y genera la fantasía de que la otra tiene el secreto para acceder a ese objeto deseado: el hombre, su hombre”. A su vez, le atribuye el enojo hacia la otra mujer al hecho de que “cuando hay hijos y una historia de por medio con la pareja, no es fácil direccionar el reproche hacia el hombre ya que, casi por una cuestión de preservación, se elige resguardar la unión familiar”. En este marco, y en esa suerte de intentar “acomodar” la situación, se trata de dejar las culpas fuera del entorno.


Sin embargo, no ocurre lo mismo con el varón que reacciona de manera diferente. El hombre, cuando su mujer le es infiel, lo primero que siente es una profunda ofensa que atenta contra su orgullo. Como la virilidad se siente profundamente lastimada, la primera reacción es ir contra la mujer. Al hombre le cuesta procesar el hecho de sentirse menos hombre. Así lo ven ellos, aclara el especialista.

El mismo psicólogo expresó que “la infidelidad, cuando no se trata de algo recurrente, funciona como un disparador para resolver un conflicto en la pareja, de manera inconsciente”. Casi siempre la mujer, en medio de ese proceso de resolver las situaciones, perdona la infidelidad. Busca poner el pretexto de que tan solo se trató de una mera cuestión física. Aún, así, si ante esto no se resuelven los problemas de fondo, quedará la duda y la inseguridad recurrentes una y otra vez en la pareja.


La ira contra “la otra”:La irá que se despierta contra “la otra” alcanza, en muchos casos, niveles más altos de lo que la mujer puede enojarse con su propia pareja. Frases como “si ella no se hubiese cruzado en su camino”, “ella tiene la culpa por haberlo buscado”, son esquemas fáciles para resolver una ecuación, tratando de expulsar la solución fuera de la pareja. De lo que se trata es de transferir las culpas, y por lo tanto, libres de culpa y pena, podemos encontrar una manera más simple de acercarnos al perdón.

En primer lugar, debes comprender que quien está en deuda contigo es tu pareja. El que te debe algo porque contrajo un compromiso contigo, es tu pareja y nadie más que él corre con la responsabilidad de sus actos, de las ofensas que te haga, del trago amargo de la infidelidad, solo él es responsable. Aquella mujer a la que llamas “la otra” no te conoce, no la conoces tú tampoco, no te debe nada, pues no es tu amiga, no sabe nada ti ni tú de ella. Piensa que, así como fue ella pudo haber sido cualquier otra. Quien está en falta contigo es él.


La solución está dentro de casa:Las transferencias de culpas no solucionan tu problema de fondo. Las heridas causadas por la infidelidad son tuyas y de tu pareja. Deben pensar juntos si vale la pena seguir adelante o no. En la balanza colocarán las culpas, las causas, lo que llevó a esa infidelidad (que probablemente esté dentro de casa) lo que vivieron, el amor y lo que quieren como pareja, como familia. Solo ustedes saben si será oportuno seguir adelante. Ni la culpa ni la solución está en terceras personas. El tiempo y amor que los une serán los factores determinantes para sacarlos de esa encrucijada.

¿Exagera con el celular y las redes sociales? Cuidado, puede ser por infidelidad


¿Exagera con el celular y las redes sociales? Cuidado, puede ser por infidelidad.Hasta hace unos años atrás era impensable que un teléfono móvil sea el factor detonante de tantas rupturas sentimentales. Tierra fértil para el engaño si las hay, se ha convertido en el quebranto de muchas mujeres cuando ingresa una llamada, un mensaje o un audio en cualquier momento y todo cuenta. ¿Quieres descubrir si este es tu caso? Presta atención a las pistas que aquí te enseñamos.

¿Por qué millones lo usan para la traición?:Está al alcance de la mano, a tan solo un click de distancia entre el uno y el otro. El que sea más ágil, más rápido, y en tiempo real, adquiere su propio encanto en ese entorno de semi anonimato que hace más excitante el intercambio. Se fue convirtiendo con el correr del tiempo y con el desarrollo de las nuevas tecnologías, en una de las herramientas de comunicación más utilizadas para múltiples funciones. No ha quedado exento el vaivén de mensajes a la hora de la trampa.

1. Si siempre lo tiene apagado o en modo avión:Una de las cosas que debería llamar tu atención es cuando su celular se encuentra apagado o en modo avión. Es que en ese vuelo, probablemente, hay más de dos pasajeros. No es un dato menor, pues evidentemente no quiere que lo encuentren o que ingrese alguna llamada o mensaje indiscreto. Si esto persiste, trata de indagar acerca de los motivos, pero no olvides asegurarte de que tus sospechas son ciertas para no incurrir en errores de los que te puedas arrepentir.

2. Si nadie puede tocar su celular:Algo de raro hay si nadie puede tocar su celular. Si vive preocupado por donde está, si sonó o llegó un mensaje o se sobresalta cuando lo escucha, pues, debe llamarte la atención tanta preocupación. Casi siempre estamos frente a alguna situación desagradable.

3. Si lo lleva hasta en la ducha:Nadie piensa en entablar una comunicación telefónica mientras se baña. Ese solo hecho debería parecerte por lo pronto, raro. Suelen llevarlo para mensajear en el baño mientras no se lo observa ni se lo increpa con preguntas molestas. Puedes empezar por hacerle notar que te resulta extraña la actitud y observar cuáles son sus reacciones.

4. Si tiene claves que nadie puede conocer jamás:La privacidad preservada al extremo también puede resultar sospechosa. Si bajo ninguna circunstancia deja que alguien, cualquiera que sea, obtenga su clave, piensa que no es normal.

Hay circunstancias que puedan justificar el uso de claves, es verdad, pero preservarla hasta de las personas de su entorno más cercano, en quienes supuestamente deposita su confianza, entonces probablemente, hay una parte de las excusas que no son suficientes para ti.

5. Si tiene todo el historial:Cuando no nos importa quien lea o no nuestros mensajes casi no borramos el historial hasta que el mismo teléfono se encargue de reclamarnos que lo hagamos por problemas de espacio. Pero si, por el contrario, encuentras que su historial está permanentemente limpio, algún que otro espacio cabe para despertar sospechas.

6. Si de pronto habla mucho con “Juan MECANICO: Cuando en algún momento puedes acceder a su teléfono móvil y encuentras que entre sus llamadas y mensajes existe alguien cuyo nombre de contacto es “Juan Mecánico” y la comunicación ha sido bastante frecuente en los últimos tiempos, puede que no se trate del mecánico. El infiel necesita grabar el contacto de aquella persona especial con otro nombre que, probablemente, jamás despierte tus sospechas, por eso, debes estar atenta a la frecuencia de la comunicación y si hubo o no necesidad de ir al mecánico en los últimos días.

7. Si duerme con el celular debajo de su almohada:Ya es el extremo de la preocupación de que te enteres de algo que no debes. Es poco probable que lo guarde allí, que lo olvide o que se haya quedado aguardando una llamada hasta altas horas de la noche y se le olvidó dejarlo en la mesita de noche. Da que pensar. Puedes continuar observando si esa actitud se repite todas las noches o si fue solo en una oportunidad. A veces es complejo reconocer que estamos atravesando por una situación de riesgo.

Todas estas situaciones al menos despiertan sospechas. No todas las circunstancias son iguales ni todas se resuelven bajo los mismos parámetros. Ante todo, debes primero tener certeza de que tus dudas tengan fundamentos para no cometer un grave error del que puedas arrepentirte largamente. Asegúrate de no equivocarte y saca tus propias conclusiones antes de dar cualquier paso.


Si tu pareja tiene alguna de estas características, no es mala idea prestar mucha atención a tu relación de amor. Podría no ser nada. O podría ser todo.

Si ya la escogiste ¿Por qué indagar en su pasado?


La curiosidad sobre tu pasado amoroso, es algo que a ellos los moviliza. Siempre tienen la necesidad de saber si con cuántos, si sufriste, si te enamoraste. Cuando la confianza comienza a tomar control de la relación, ellos se animan a fisgonear en tu pasado y saciar esa sed de querer saberlo todo de ti, una radiografía completa del terreno al cual están ingresando. Si se sienten bien contigo, si la relación marcha sobre rieles ¿por qué indagar en tu pasado? Curiosidad, costumbre, temores, dudas, todas son opciones que entran a jugar en el terreno de las posibilidades.

¿Qué peso tiene el pasado en la relación?:A nosotras nos encanta cuando empezamos a tomar confianza y las largas conversaciones ocupan un espacio importante en la relación. Preguntamos y dejamos que ellos pregunten también. Pero cuando hacen las incómodas preguntas de con cuántos o con quiénes, ya no nos gusta nada, es que las mujeres nos quedamos con la duda de si la sinceridad puede afectar a nuestra relación, si hace o no falta hablar del pasado, cuando la relación actual parece estar tan bien. En cambio, el pasado de nuestro compañero no suele ser algo que nos inquiete o nos de temor. Por alguna razón, si decidimos ser francas, pareciera que descendemos en valor delante de ellos, pero con los hombres no sucede lo mismo.


Todos: ellos y nosotras, traemos una mochila cargada al hombro de historias, recuerdos, aciertos y desaciertos, fracasos, dolores y aprendizajes imborrables. Somos el resultado de nuestras experiencias vividas y nos proyectamos a partir de ellas. Eso es lo más importante.

Cuesta que entiendan que muchas veces hemos pasado por ciertas circunstancias sin pretenderlo, pero hemos aprendido una excelente lección que nos servirá para toda la vida. No somos menos, ni más por las experiencias que nos ha tocado vivir. Pero existe para nuestra cultura arraigada en el machismo, una concepción de que las historias de amores y amoríos están reservadas solamente para ellos, no para nosotras. Pareciera que nos desvalorizamos en tanto y en cuanto transcurre el tiempo, y cargamos la maleta de historias, tropiezos y recuerdos mientras llega la persona ideal.

Es por ello que, a las mujeres nos toma más trabajo confiar las cuestiones de nuestro pasado con la pareja, aunque nos parezca que sea el indicado, por eso mismo, el temor invade a la hora de hablar de quienes somos y de quienes fuimos. Si llegamos a confiar en alguien y nos entregamos a esa relación para después terminar en una decepción sabemos que podemos terminar sufriendo.


Las personas que forman parte de nuestro pasado no están allí porque sí, están porque fueron grandes decepciones, nos hicieron sufrir, porque la relación fracasó producto de profundas asimetrías o por falta de entendimiento o porque el amor se acabó. Finalmente, en todos los casos hemos querido que funcione, hemos pretendido ser felices, difícilmente nos quedemos en una relación si sabemos que fracasará. Recuperarnos de las batallas perdidas nos lleva tiempo, pero tenemos el derecho de volverlo a intentar y llenarnos el alma de lo mejor que podemos guardar de esa relación que se fue, pero, sobre todo, de un sincero aprendizaje.

Lo que no hace falta mencionar:No construye y no aporta a tu nueva relación que le hagas comentarios sobre tu ex. Nunca traigas los recuerdos de lugares, momentos o circunstancias que lo recuerden. Puedes mostrarle inseguridad a tu pareja. Tampoco le digas si le caía bien a tu familia, pues lo estás supeditando a la impresión que pueden tener de él. Nunca compares, ni actitudes, ni gestos y mucho menos en materia de sexo.


Son filtros que debes aplicar en tu nueva relación, pues no aportan absolutamente nada, solo te perjudicará.

¿Qué tan necesario es saber del pasado?:Si del pasado se aprende, si del pasado se construye el camino, se guarda lo que nos sirve para ese transitar que nos queda, y se deshecha todo aquello que nos causa dolor, para volver a empezar ¿qué tan necesario es para ellos conocerlo?

Muchos hombres sienten la necesidad de preguntar como un dato curioso, el querer saber con quién están les provoca conocer ese pasado que en el fondo les despierta todo tipo de inquietudes. Otros, por inseguridad o por temor, preguntan para buscar el punto de la comparación. Buscan en qué se parecen a esa persona que pudo haberte roto el corazón. No hace falta.



Pues todos los amores son diferentes, todas las comparaciones son inútiles, implican una pérdida de tiempo y una preocupación innecesaria, pues si están juntos y se llevan bien, eso es lo único que debe importar. Trabajar desde el presente que los une para construir un futuro juntos es lo único realmente significativo para ambos. Recuerda que las relaciones son de a dos, solo importan ustedes dos y nadie más. Los terceros han quedado en el capítulo anterior y todo lo que venga a partir de ahora será desde la página que juntos comenzaron a escribir.